Hacerse flequillo es una forma sencilla de cambiar de look. Según cómo sea, puede suavizar las facciones, remarcar la mirada o equilibrar las proporciones del rostro. Solo necesitas escoger el que más te favorezca y te dé el efecto que buscas.
¿Conoces todos los tipos de flequillo que existen?
Flequillo recto y espeso
Es el flequillo clásico, que llega hasta las cejas y tiene una forma definida. Funciona bien con cabellos lisos y aporta un aire más marcado al look. Puede ser más o menos denso según el efecto que se quiera conseguir.
Flequillo cortina
Uno de los más demandados. Se abre en el centro y cae de forma natural hacia los lados. Es fácil de llevar, ideal para quien quiere un cambio suave, y se adapta bien a distintas formas de rostro.
Flequillo largo y desfilado
Una versión más ligera y fácil de mantener. Llega hasta los pómulos o la mandíbula y se integra fácilmente en el corte. Aporta movimiento y es ideal para cabellos con textura.
Flequillo lateral
Clásico y discreto, se adapta a muchas formas de cara. Puede llevarse corto o largo y funciona bien tanto con cabellos lisos como con algo de onda.
Flequillo rizado
El cabello rizado también puede lucir flequillo. Lo importante es trabajarlo según la forma natural del rizo y elegir un largo que acompañe el volumen sin exagerarlo.
Flequillo muy corto
También conocido como baby fringe. Tiene una forma más marcada y deja la frente más descubierta. Es una opción más arriesgada, pero con mucha personalidad.
Flequillo integrado en el corte
Cuando el flequillo no se percibe como una pieza aparte, sino que se funde con el corte general. Puede conseguirse con capas, desfilados o degradados. El efecto es suave y natural.
