Los colores que marcan tendencia esta temporada buscan naturalidad a la vez que profundidad. Ya os imagináis, entonces, quiénes son los grandes protagonistas, ¿verdad? Exacto, los castaños, porque son versátiles y elegantes, con matices que iluminan el rostro y aportan textura. Van desde los más profundos e intensos, como el espresso martini, hasta los más cálidos y envolventes, como el mocha mousse con reflejos caramelo. Entre los más atrevidos encontramos el dark cherry, cuyos reflejos cereza aportan un toque de sofisticación.
También destacan los rubios suaves y luminosos, como el champán, que aporta luz y un acabado natural, o los rubios llamados “marinos”, porque se inspiran en la espuma del mar: son fríos y vibrantes sin saturación, lo que los hace tremendamente elegantes.
Las melenas grises con canas bien cuidadas también se consolidan como una opción sofisticada y actual que celebra la autenticidad.
Si la tendencia incluye tantos tonos es porque, en el fondo, habla de naturalidad y de encontrar los colores que te representan y hacen que tu cabello se vea más vivo, sano y con carácter.
