A menudo, cuando buscamos inspiración en referentes artísticos, nos encontramos con creadores que utilizan el cabello como “materia prima” perfecta para transmitir un mensaje social. Y tiene todo el sentido.
El dúo artístico sudafricano Anna + Alet lo demuestra con la colección “Huis+Hou+Ding” (que en afrikáans significa “hogar” o “casa”), donde exploran la identidad de la mujer afrikaner a través de ocho fotografías y dos esculturas multimedia. Entre ellas se encuentra Leuenstoel, un sillón reclinable completamente cubierto de cabello rubio.
Las artistas han tomado el espacio doméstico y lo han llenado de cabello humano en lugares donde, en teoría, no debería estar. Esa incomodidad que provoca ver el cabello fuera de su contexto habitual es precisamente lo que despierta una reflexión interna en el espectador, distinta según su historia personal y su contexto cultural.
El uso de extensiones de cabello rubio humano está directamente relacionado con el contexto cultural afrikaner y con las exigencias que este impone: estándares de belleza irreales e inalcanzables que, con frecuencia, se asumen sin cuestionamiento.
Como defensores de la belleza natural y del cabello como forma de expresión, resulta inspirador encontrar obras que exploran todo su valor.
