¿Qué pasa cuando se mezclan piezas de Barbie, Monster High o Buzz Lightyear con restos tecnológicos? Pues que, si llegan a las manos de Juan Carlos Moreno, estas piezas se convierten en las Cyber_Dives de la deixalla: figuras que abandonan el personaje para el que fueron fabricadas y adoptan uno nuevo. Los encajes quedan a la vista, las proporciones sorprenden y cada combinación cuestiona los modelos de belleza que los juguetes reproducen.
La propuesta se puede ver estos días en el Temple Romà de Vic, dentro de la exposición Cyber_dives de la deixalla. Hereves bastardes de les criselefantines. Una muestra que nos toca especialmente de cerca porque, entre todos los elementos que Juan Carlos transforma y reinterpreta, el cabello también tiene un papel protagonista.
Juan Carlos ha trabajado en escultura, instalaciones, escenografía y vestuario, y estas piezas recogen su interés por combinar oficios y materiales. Sus muñecas llevan incorporados unos códigos estéticos muy reconocibles y el cabello es una parte esencial de ellos. Al cambiar de cuerpo y de contexto, una misma melena participa en una imagen completamente diferente. Es una relación que trabajamos a diario: un corte, un color o un recogido cobran sentido según el rostro, la silueta y la personalidad de quien los lleva.
En nuestras colecciones creativas también exploramos esta capacidad del cabello para construir personajes. Por eso nos atrae el trabajo de Juan Carlos: por la libertad con la que transforma referentes conocidos y nos hace revisar qué nos parece bonito, extraño o posible.
Si estáis en Vic o pasáis por allí estos días, os animamos a descubrirla en directo. Cyber_dives de la deixalla. Hereves bastardes de les criselefantines se puede visitar en el Temple Romà de Vic hasta el 22 de noviembre. Una exposición para mirar de cerca, dejarse sorprender y, quizá, salir cuestionando un poco nuestra idea de belleza.
