Cada verano llegan nuevas tendencias en coloración, pero esta temporada hay una apuesta clara: los colores naturales y las técnicas que consiguen un resultado sutil y lleno de luz.
La idea es potenciar la belleza natural del cabello creando un efecto luminoso con reflejos suaves, como si el pelo se hubiera aclarado ligeramente con el sol, sin contrastes evidentes ni líneas definidas.
Entre las tonalidades más destacadas encontramos los rubios beige tipo champán, los castaños profundos con reflejos avellana y los cobrizos suaves con matices melocotón. Todos están pensados para aportar luminosidad sin endurecer las facciones.
Técnicas de coloración como el balayage francés o las mechas invisibles permiten conseguir estos resultados. Esta forma de trabajar el color también tiene una ventaja importante: el mantenimiento es más cómodo. A medida que el cabello crece, la transición sigue siendo armoniosa y no requiere retoques tan frecuentes.
Ahora bien, más allá de las tendencias, es fundamental personalizar cada coloración. El tono de piel, la base natural del cabello y el estilo de cada persona son factores clave para conseguir un resultado favorecedor y mantener un aspecto saludable.
En Carol Bruguera entendemos las tendencias como una fuente de inspiración, pero siempre las adaptamos a cada persona. Por eso, antes de cualquier servicio de coloración, realizamos un asesoramiento personalizado para encontrar el tono y la técnica que mejor se adapten a vuestro cabello y a vuestro estilo de vida.
